Recuerdos olvidados

Durante varios meses, lo había visto llegar con aquel porte elegante, parecía que de joven había sido muy guapo. No sabía porque le gustaba, no entendía que le atraía de él, sin embargo, siempre que estaba a su lado, se sentía segura, por momentos le recordaba a alguien, y otras veces era un desconocido.

Todos los días la iba a visitar, hablaba y hablaba sin parar, una vez hasta había intentado darle un beso, y ella sin dudarlo lo puso en su lugar, tenía novio y si quería hablar con ella, la tendría que respetar. Él, le había prometido respetarla siempre y cuando le dejase seguir visitándola.

Ese día, venía acompañado, de dos jóvenes, los presentó como sus hijos y le parecieron unos chicos muy guapos, y además muy cariñosos, los dos se abrazaron a ella y lloraron, dándole besos. No sabía el motivo, se sentía feliz con aquellos abrazos y aquellos besos, con aquellas muestras de cariño, de aquellos dos extraños.

Los 4 hablaron de la vida, le contaron anécdotas de su madre, y por veces, ella sentía que conocía esas historias, que recordaba a aquellos jóvenes, a aquel hombre, solo duraba un momento, y le entristecía, sin embargo, le gustaba escucharlos.

Cuando finalizó la visita, sintió que algo se rompía en su interior, sentía dolor, tristeza, pensaba que tenía suerte, ya que le duraba poco esa tristeza, y volvía a ser feliz en su mundo.

La enfermera, se acercó a decirles, que las visitas ya habían terminado, que ella, tenía que ir a cenar y que podía ver un poco la tele.

Sus hijos y su marido, miraban como entraba en aquel centro acompañada de la enfermera, sentían que solo quedaba su cuerpo, su mente ya no estaba con ellos, que esa mujer que les había dado la vida y que había sido esposa, estaba en su mundo, un mundo cruel donde los recuerdos desaparecen, donde la oscuridad permanece acechando insensible, donde todo lo vivido se evaporaba y dejaba recuerdos olvidados, sensaciones perdidas, abrazos y besos efímeros.

Comentarios

  1. Hola :)

    Es una historia muy triste, no debe ser fácil para los familiares ver como alguien querido empieza a olvidar y no poder cuidar de ellos porque es muy cierto que ellos requieren de cuidados específicos las 24 horas del día.

    Ojalá se puedan recuperar de esto.

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  2. Preciosa historia, la verdad es que me ha tocado el corazón porque he vivido muy de cerca que alguien a quien adoraba fuera olvidando sus recuerdos. Una preciosidad.

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  3. Por desgracia una historia muy real y de plena actualidad que toca el corazon ya que uno nunca sabe si le puede tocar vivirla. Un placer leerte, besos

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  4. Hola guapa, que bonita la historia, y que real en muchos hogares, estas enfermedades como el Alzheimer se llevan lo más precioso que tenemos pero quizá respeten esa sensacion que siente esta mujer! me encanta que aunque esté en una residencia, el marido la acompañe cada dia! asi deberia ser almenos! besos

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  5. La historia me ha recordado algo que viví hace tiempo en mi casa con mi abuela, la verdad es que me representa bastante, también tengo que decirte que sigo viendo las fotos de mi abuela de inicios del 1900 que nos siguen acompañando y recordando todo lo que pasaron, me encanta el post,

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  6. ¡Hola!
    No he podido evitar recordarme de el Diario de Noa a través de este relato.
    He vivido, con un familiar cercano, aunque no directo, el tema del Alzheimer, y es muy pero que muy triste que aquella persona con la que has vivido tantas cosas, con las que has creado tantos recuerdos, no se acuerde de ninguno de ellos, y que al recordárselos, los asocie a una historia lejana a ella, vamos, no como suya.
    Sin duda, uno de los relatos más emotivos que he leído.
    Besotes

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  7. Debe ser muy duro perder la memoria tanto para quien la padece como para los familiares, este relato me ha conmovido mucho.

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  8. Hola. Me ha conmovido el relato. Qué angustia de esos hijos y el marido que ve con su madre y mujer no le reconoce. Tiene que ser desolador. He sentido en pocas palabras muchas emociones: amor, miedo, tristeza... Gracias por compartir. Besos.

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