Con aroma a pipa

 



Con aroma a pipa

Allí estaba otra vez aquel característico olor a tabaco de pipa, era la cuarta o quinta vez que al entrar a buscar el café experimentaba aquella sensación tan marcada. Al principio solo lo percibía en la cafetería, luego al entrar en casa, en su propio coche, duraba unos segundos que eran suficientes para saber que aquel olor era de alguien que estaba fumando en pipa.

Esa mañana mientras esperaba que le preparasen el café, el aroma se volvió mucho más intenso, miró a todos los lados, nadie fumaba.

—¿Perdona?, ¿hay alguien fumando en pipa?

—No, no se puede fumar dentro, ¿Por qué?

—Me vino un olor a tabaco de pipa, ¿tú no lo notaste?

—Pues no. ¿El café? ¿va a ser como siempre?

—Si, por favor.

Dio una vuelta por el local, no era muy grande, habría unas quince mesas, algunas ocupadas y otras vacías, se acercó hasta los lavabos, el olor seguía ahí, sin embargo, no sabía de donde procedía.

Se sentó en un banco del parque, ahora el único aroma que recibía era el de su café, le daba vueltas sin conseguir descifrar porque solo ella tenía la capacidad de percibir ese característico olor. Intentaba recordar si alguno de su familia, conocido o amigos fumaba en pipa.

De pronto le vino a la memoria su amiga de la infancia, aquella niña medio bruja  que presentía que su vida iba a terminar pronto y así fue, con diecisiete años sufrió una grave enfermedad de la que no pudo salir, recordaba días antes del fatal desenlace sus palabras de que no quería morirse y luchaba como una valiente frente a la muerte, le hizo jurar que nunca la olvidaría, puesto que sería la única manera de seguir viva, que le hablase de ella a sus nuevos amigos, a su familia, y ahora se daba cuenta de que había roto ese juramento.

Habían pasado tantos años desde aquello que se había olvidado de ella, miró a su derecha sintiendo su presencia, justo en ese momento el aroma a tabaco de pipa impregnaba el aire que estaba respirando, lo mismo que aquella vez que con dieciséis años encontraran una pipa en casa de los abuelos y al encenderla aquel aroma las hizo reír y reír hasta no poder más.

—Inés, ¿estás aquí?, ¡sí, sé que estás!, perdona por tardar en reaccionar, recordando me he dado cuenta de que nunca te has ido de mi lado hasta que te he olvidado, tenías razón, las personas no mueren mientras las recuerdes. No me volveré a olvidar de ti mi querida amiga.


Comentarios

  1. «las personas no mueren mientras las recuerdes. » Verdad! me gusto mucho la historia! Besos

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  2. aii precioso este texto con aroma a pipa que nos traies y que siempre trae muy buenos recuerdos leer lo que nos ocmpartes y vernos en aspecto reflejadas en momentos

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  3. Que bonito y reflexivo relato. Es muy cierto nuestros seres queridos siguen vivos mientras los recordemos. Trato de recordar los momentos bonitos que pasé con ellos y ya no enrrustecerme sino recordarlos con alegría. Creo que así querrían que los recordará :)

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  4. Hola! Me ha gustado mucho el relato, leyéndolo me ha trasportado a mis recuerdos y coincido contigo en que nuestros seres queridos no mueren mientras los sigamos recordando, es bonito hablar de ellos y recordar las vivencias vividas con ellos. Buen relato. Un beso.

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  5. Hola guapa
    Ay este texto es de los que toca el corazón. Estoy muy de acuerdo con el mensaje que transmites, porque si, las personas no se van mientras las recordemos
    por eso es importante mantener los recuerdos aunque duelan
    Un besazo

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  6. Hola!
    Me ha pasado, que alguna canción, comida, olor me lleva a recuerdos a personas y momentos, en especial hay una persona que en vida no la recordaba tanto que ahora que ya no esta en este plano la recuerdo tanto y que de repente cuando hablo escucho su palabras en mi interior como si estuviera a mi lado. Recordar es vivir y no importa cuanto tiempo haya pasado el momento mas hermoso es el que siempre esta en nuestra mente. Saludos esta publicación logro su objetivo recordad a las personas que tenia tiempo no recordaba.
    Saludos.

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  7. Precioso texto, me ha encantado, son de esos que llegan al corazón, muy cierto, siempre están ahí, mientras los recuerdes. Me recuerda a los que ya no están conmigo, de algún modo u otro, siguen aquí, en los recuerdos.

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  8. Wow tu escrito de hoy me ha traído muchos y bonitos recuerdos, mi abuelo fumaba en pipa y sí que es característico el aroma, aunque era bastante pequeña recuerdo sobre todo su ropa picadita por pequeñas quemaduras. . :D

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  9. Es cierto lo que decís. Quedan fragancias y olores de los nuestros. Y ese olor a tabaco tan penetrante es muy particular. El recuerdo quedará vivo. Saludos

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  10. Hola
    Me ha sorprendido un montón. Pensaba que sería su abuelo algo así, pero no habría imaginado que se tratara de su amiga. Mi abuelo fumaba y es un olor súper característico y me has traído a la mente muchísimos recuerdos.
    Besotes

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  11. Al final creo que a todos el fumar en pipa nos recuerda a la infancia, a momentos vividos entonces (en este caso con su amiga), a los mayores que nos rodeaban, porque ahora es muy complicado encontrar a alguien que la use,bss!

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  12. Eso es verdad, mientras las recordemos las personas seguirán vivas, muy bueno el relato con ese toque paranormal que le has dado al final.

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