Tres maravillosos años

Un tronco, un pájaro, una mano

 

Un tronco, un pájaro, una mano

Todo comenzó el primer día de vacaciones, lo previsto se iba al garete cuando pegado bajo un imán en la nevera, observó un folio en el que ya no quedaba nada en blanco donde continuar escribiendo. Se sirvió un café sin despegar los ojos de aquella lista que parecía interminable. Miedo le daba tocarla, pues ella sabría que la había visto y ya no tendría escapatoria. Se tumbó en el sofá con la televisión puesta, sin embargo, no podía centrarse, ni relajarse sabiendo lo que sabía. Su mujer llegaría y comprobaría si algo de aquella lista se había llevado a cabo.

Recorrió los pocos metros que separaban el sofá de la nevera, levantó el imán y con mucho cuidado despegó la hoja y la colocó sobre la encimera. Tenía un mes de vacaciones, este año les habían tocado en distintos meses, los niños estaban en casa de los abuelos y sus planes de holgazanear se vinieron abajo mientras leía cada punto de la interminable ristra de tareas encomendadas. Cuando terminase de realizar todo aquello sus vacaciones habrían pasado de largo sin haber disfrutado de la casa para él solo.

Limpiar el garaje, limpiar el trastero, cortar el tronco del árbol que caía sobre el tejado, lavar las alfombras, cortar el césped y un largo etcétera que incluso llegó a humedecerle los ojos. ¿Por qué había que hacer todo aquello en vacaciones? Pensaba mientras se servía otra taza de café.

Empezaría por cortar la rama del árbol, al menos estaría al aire fresco y si tenía suerte hasta cogería un poco de moreno. Se sacó la camiseta y con sus pantalones cortos que solo usaba los fines de semana, salió al jardín.

—¡Coño! Eso no es una rama, es un tronco ¿desde cuándo este árbol creció tanto?

Sacó la escalera del garaje y se aseguró que estaba bien anclada contra el árbol, agarró la sierra y fue subiendo peldaño tras peldaño con mucho cuidado, aunque casi prefería romperse una pierna, al menos podría estar tirado en el sofá sin hacer nada. Cabalgó sobre la rama que debería cortar y observó un nido de donde salían dos cabezas pequeñas alargando su pico en busca de comida.

—¡Vaya! Así que, este tronco tiene inquilinos ¿y ahora qué hago con vosotros?

Cogió el nido con mucho cuidado para colocarlo en otra de las ramas, en ese momento un par de vencejos comenzaron a revolotear al lado de su cabeza. En una mano sujetaba el nido y en la otra la sierra que fue la primera en caer, al tiempo que batía contra la escalera que se vino abajo en un santiamén. Los vencejos no entendían lo que pasaba, solo escuchaban piar a sus crías y aunque sabían que nada podían hacer frente a aquel enorme animal no cejaron en intentar molestarle todo lo posible.

De un manotazo rozó a uno de los pájaros que cayó al suelo, aunque emprendió el vuelo de inmediato. Se balanceó en el tronco y tuvo que agarrarse con la mano que tenía libre clavando una de las astillas en toda la palma, viendo como el palo ensangrentado cruzaba su mano para volver a salir dejándolo crucificado en el tronco, que ya tendría que haber estado cortado. Consiguió colocar el nido en su sitio y gritó todo lo que pudo hasta que le auxiliaron.

Tirado en el sofá notaba como su mujer se sentía culpable haciendo lo posible para que estuviese cómodo. Su interior sonreía mientras miraba el televisor pensando “no hay mal que por bien no venga”, al fin y al cabo, ahora si estaba de vacaciones.


Un tronco, un pájaro, una mano

Comentarios

  1. Unas vacaciones de terror donde el protagonista es atacado por lo rutinario.

    Me ha parecido espléndido el relato.

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  2. Tão pequenos e famintos, a natureza é incrível. Devemos proteger os filhotes em pouco tempo eles voam.

    Passando aqui para conhecer seu blog, amei suas postagens. E há estou seguindo você.
    Te quero como um seguidor do meu blog.

    Beijos e uma boa tarde!

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  3. ¡Hola!
    Qué interesante trama. Vaya vacaciones del protagonista, que susto se habrá llevado con esa mano atravesada por la astilla. Me encantó la acción, al lograr salvar el nido y los pichones. ¡Muy bien planteado!
    Saludito

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  4. Pobre protagonista que vacaciones, Te mando un beso

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  5. Vaya, pues tuvo vacaciones. Muy bueno Mar, abrazos siempre! 😘😘😘

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  6. Hay roles asumidos que parece que nunca cambian.

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  7. Hola! Existem males que vem para bem XD Como sempre uma escrita maravilhosa!
    Besos
    https://escritosdemartasousa.blogspot.com/

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  8. sin palabras y en silencio te leo
    mientras a lo lejos la música me alcanza

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