La espiral del capitán

 


La espiral del capitán

Sigilosamente, se metió en su litera, intentaría dormir las dos horas que quedaban para el toque de diana.

Un fuerte alarido le hizo ponerse firme mirando hacia la puerta, por el ruido parecía que venía del camarote contiguo. Esperó unos minutos intentando escuchar, sin embargo, solo había silencio y algún que otro chapoteo de alguna pequeña ola que batía contra el casco del barco.

Puso la oreja contra la puerta, incluso llegó a pensar que algún marinero se había tropezado.

Durmió de un tirón, a la mañana siguiente, se acicaló, vistió su traje de capitán, puso la gorra bajo el brazo y salió al pasillo para dirigirse al comedor.  Tuvo que sujetarse el pantalón varias veces, le quedaba algo flojo, suponía que seguramente había adelgazado.

Hizo el recorrido hacia la sala principal, el silencio era terrorífico, no entendía que era lo que estaba pasando, donde estaba la tripulación, que había sido de todos sus compañeros.

Las grandes mesas estaban dispuestas para el desayuno, con todo lo necesario colocado y ordenado. Las sillas ni se habían movido. Después de mirar de un lado a otro, deicidio acudir al puente de mando. La misma situación, nadie, si miraba hacia el exterior, únicamente podía ver agua, en calma, con alguna que otra ola suave meciendo el barco.

Apretó el cinturón de nuevo, cada vez que se movía parecía que lo iba a perder, llegó a la conclusión que en la lavandería se habrían equivocado. Salió a cubierta, el día era espectacular, el cielo limpio, sin nubes, con el sol brillando en todo lo alto. Escuchó un chapoteo, una manada de delfines saltaban jugando mientras se alejaban mar adentro.

Se acercó hasta la tabla de tareas colocada tras una caja de cristal, inquieto por descubrir porque no había nadie laborando. Las letras estaban borrosas, era imposible leer los nombres de aquellos subordinados, tampoco podía ver el horario o la fecha.

El pantalón se le cayó al suelo, y ahí se dio cuenta de que no tenía piernas, que solo tenía los huesos, que todo él era un esqueleto andante, perdido en un enorme barco sin rumbo. 

Sospechaba que todo eso ya lo había vivido cientos de veces.

La espiral del capitán



Comentarios

  1. 👌👌👌👌👌 qué barbaridad, inesperado totalmente. Entonces, estaba muerto? O soñaba? Inquietante!

    Muchos abrazos amiga querida 🌹

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  2. Esas pesadillas que antes tenia hoy no las tengo
    Creo que tomar té de tilo calman el pensamiento
    miles
    de abrazos
    querida

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  3. Seguro que la nave y el capitán pertenecían a la Armada Invencible, que a la hora de la verdad, de invencible nada.

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  4. Muy bien logrado tu relato. Los barcos fantasma y sus tripulaciones espectrales dan para mucho. Me encantó la ambientación, la duda que nos va creciendo poco a poco hasta que se revela la verdad. Muy bueno, saludos.

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  5. Eso se llama pesadilla sin fin o muerte recurrente. Vivir lo mismo una y otra vez por toda la eternidad. Se me ocurre que tal vez habían pasado por el triángulo de las Bermudas.
    Totalmente de acuerdo con Ana, esa trama in crescendo le viene muy bien al suspense creado.
    Un beso.

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  6. Sin lugar a dudas, lo peor de estar muerto es olvidarse de ello.
    Y no saber disfrutarlo.

    Saludos,
    J.

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  7. Linda história, amei!
    A dúvida até a verdade aparecer. Excelente!
    Tenha um bom fim de semana.

    Beijinhos

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  8. Me encanto el relato buen final. Te mando un beso.

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  9. well written story based on nightmare.... great.
    Love to read it..... Thank you for sharing

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  10. Muy buen relato, el misterio va creciendo hasta ese final, los relatos de barcos fantasmas me gustan muchos, saludos, buena semana, PATRICIA F.

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  11. Que pesadilla, con fantasmas en un barco ... Me recuerdan a una película conocída. Te tiene todo el tiempo en vilo y espectante. Siempre andioso de un final inesperado. Un placer leerte como siempre.

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  12. Por el bien del capitán, esto puede ser la pesadilla que le asalta recurrentemente, porque sino pobre de él, que ni siquiera puede supervisar a sus compañeros desde el más allá,bss!

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