La decisión de una madre


Ya era tarde, cuando se decidió a subir las escaleras de aquella iglesia, la había elegido por su grandeza, todos los días la miraba y, le parecía un templo hermoso, poderoso. Alguna vez había entrado y en su interior había encontrado paz, miraba aquellos santos que parecían estar vivos y se sentía arropada y acogida.

Empujó aquella puerta con miedo, con indecisión, lo que iba a hacer le parecía aterrador, lo había pensado durante dos largos días, al tomar la decisión, se sintió aliviada, sabía que era lo mejor que podía hacer, su pequeña estaría mejor con otras personas, ella no tenía nada, no tenía casa, ni familia, ni nadie que cuidase de ella, pues también era una niña, solo tenía 15 años.

Se sentó en unos de los bancos con su hija en brazos, la miró y le pidió perdón, perdón por abandonarla, perdón por haber sido violada por aquel hombre malvado que, con engaños, se había aprovechado de su inocencia.

Depositó a su hija con mucho cuidado delante de la imagen de la Virgen María y, le rogó que cuidase de ella, que le diese un buen hogar y una buena familia. Besó a su hija cientos de veces y miles de veces le pedía perdón. Lo único que le pudo dejar fue una medalla de plata, que un día había encontrado en una calle, una carta y todo su amor.

Salió de aquella iglesia con tanto dolor en su corazón que pensó que le iba a estallar, no quería volver la vista atrás, sabía que se arrepentiría, quería olvidar que un día había sido madre, que un día la habían ultrajado, y olvidar, lo peor de todo, el haber nacido.

Una joven, con unos ojos negros grandes, una mirada limpia, una sonrisa amable, se le acercó en la calle y no hizo falta que dijese nada, la había reconocido, nunca olvidaría aquellos ojos, a pesar del tiempo, 18 años, nunca había olvidado la cara de su pequeña.

La joven, con lágrimas en los ojos, abrazó a su madre y le pidió perdón, por haberle hecho tomar una decisión tan dolorosa, había leído su carta y, sabía que no la había abandonado por no quererla, que la había abandonado por no poder tenerla.

Madre e hija se abrazaron, se besaron, lloraron y, ambas caminaron siempre juntas, para nunca más volver a separarse.

Comentarios

  1. Hola wapa! La foto que has subido le viene perfecta al relato, ¡Me ha gustado mucho! Bsss

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  2. ¡Hola!
    Puf, ni me imagino lo que debió sentir la protagonista del relato al tener que tomar esa decisión.
    Cierto es que desde una visión externa siempre pensamos que hay otras opciones, o eso es lo que creemos creer, pero la verdad es que hay situaciones en las que se deben tomar decisiones extremas que te marcan la vida, como debe ser el caso de tener que entregar a un hijo por no poder hacerte cargo de él.
    Me encantó que nos ofrecieses un final feliz para esta tan commovedora y dura historia.
    Besotes

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  3. ¡¡Holiiii!!
    El relato es precioso, y la protagonista lo ha tenido que pasar francamente mal. Y con hijos, siempre es más complicado.
    ¡¡Bsssos!!

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  4. Hola :)

    Como siempre tus historias de alguna forma conmueven y esta lo hace igual. Que decisión tan difícil, la verdad es que al principio que la chica iba a suicidarse me alegra que no fuese así y que al final a pesar de todo lo malo hubiese un final bueno. Gracias por compartir :)

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  5. Hola!
    qué decisión tan difícil, que duda cabe, y qué dolor debió sentir esa madre durante toda su vida. El final suaviza un poco el tormento que imaginamos así que en conjunto está muy bien.
    Besos!

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  6. Hola, me ha parecido una historia dura, como la vida misma, la fotografía expresa muy bien lo que podía sentir, tiene que ser horrible tener que entregar a un hijo por no poder hacerse cargo de él, menos más que tiene un final más feliz.
    Un beso!

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  7. Hola guapa
    Ay ha sido un relato muy duro, la verdad es que esa decisión debe de costar mucho pero se nota que está repleta de amor
    Menos mal que el final es así, lleno de esperanza en un futuro mejor
    Un besazo

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  8. Holaa
    Que relato duro ehh no me imagino lo que ha podido pasar esa mujer. La decisión más difícil de su vida sin duda alguna. Bonitas palabras para relatarlo. Besotes

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  9. Esta historia parece sacada de otra época, porque es una escena típica de película. Lo que ya no es tan fácil de ver, en realidad o ficción, es el reencuentro, ya que hay muchas pegas para poder juntarse de nuevo, bss!

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