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Las puertas

  Las puertas Demasiadas veces lloraba cuando cruzaba la entrada que la llevaba hasta la más oscura de las penumbras, horas y horas con la tristeza aflorando sin saber cuál era el temor de cruzar el patio de los recuerdos, aquel espacio donde las almas se reunían para recordarle que ya no estaba viva, que el tiempo regalado había terminado, que simplemente quedaba lo que habías sido, hecho o vivido. No sentía que perteneciese a ese espacio, a ese tiempo, se habían equivocado, no podía ser que le arrebatasen su vida, le quedaban demasiadas cosas por hacer, por decir, por soñar, sin embargo, allí estaba entre aquellos sin expresión, sin pasión, sin sueños, sin ilusión. Recorrió con pasos apurados aquel tramo en busca del culpable de su situación, no renunciaría a su deseo de volver a vivir porque alguien más poderoso lo hubiese decidido, le tendría que dar una explicación y sin duda que la pediría. Aquel trecho nunca se terminaba, caminaba mirando a los de su alrededor sin que nadi

El ojo del mal

El ojo del mal


 El ojo del mal


Desde el momento en que había nacido existía una maldición que lo acompañaba y una fuerza maligna que lo hipnotizaba. La madre que lo parió era de esas personas sin alma, sin corazón, personas vacías que vagaban por la vida con la única intención de sobrevivir aprovechándose de indefensos, haciendo más mal que bien, ese tipo de personas que cuando desaparecen nadie las echa en falta, al contrario, parece que el aire es más puro. 

Llegó al mundo en brazos de una mujer déspota que nunca lo quiso, desde muy pequeño le enseñó el arte de engañar, robar, y matar cuando fuera necesario. Aún no tenía los catorce años cuando entró en el correccional y luego a la cárcel, sembrando el terror por todos los lugares que pasaba.

En prisión perdió un ojo tras una pelea en la que su contrincante perdió la vida. Nunca quiso llevar tapado aquello que le faltaba, quería dar pavor a todo el que le mirase, junto a su cama en un tarro de plástico guardaba aquel ojo que parecía que todo lo veía, ni los guardias se atrevía a tocarlo. 

Antes de dormir lo miraba maquinando lo que haría al día siguiente, sabía que nunca saldría de allí, ahora era su hogar, consideraba que todo lo que allí dentro había le pertenecía, disfrutaba causando terror, maltratando a los nuevos internos, doblegando a los más fuertes, no temía a nada ni a nadie, la única cosa pendiente en la que pensaba todas las noches mientras miraba esa parte que le faltaba, era la de acabar con su madre, ya no podría hacerlo, maldecía a la muerte por habérsela llevado sin castigo, sabía que el alcohol la había consumido, le daba mucho coraje que se hubiese muerto sin sufrir, él, era así por culpa de ella, nunca lo había abrazado, ni acariciado o simplemente dedicarle una mirada cariñosa, se consideraba la semilla del mal, quería que todo el mundo sufriese tanto como él, que nadie disfrutase de paz y mucho menos de amor, pues esa palabra le producía nauseas, disfrutaría de su maldad hasta que encontrase a alguien que hubiese sufrido más, si eso era posible. 

El ojo que le quedaba sano se había convertido en la perversidad pura y dura.




Comentarios

  1. Por eso los tuertos me dan mal rollo.

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  2. ¡Hola!
    ¡Madre mía! Pero que ser más inquietante.
    La verdad es que con ses currículum, al principio me he compadecido de él, pero es que después de leer que disfruta haciendo el mal, lo de compadecerle más bien poco.
    Por cierto, menudo cambio le has dado al blog ^_^ ¡Me encanta la nueva imagen!
    Besotes

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  3. Realidades que no podemos olvidar porque sencillamente están allí. Juzgar no nos corresponde. Solamente vivir este relato, que al comenzar uno nunca sabe en qué va a acabar.

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  4. Qué mal rollo da este relato, ¿eh? Soy de las que piensan que por haber nacido en x ambiente no debe influir tanto en la forma de ser, que para algo tenemos la personalidad...Pero él se dejó arrastrar por todo lo malo de su madre,bss!

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  5. Wow! Durisima historia y aunque pueda entender su actitud no la veo justificable.. 😞 Tanto mal y dolor no llevan ningún lado, pero también supongo que no hay ningún lugar donde quisiera ir..

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  6. Hola preciosa, la verdad que es una historia muy dura y es que muchas veces nos dejamos llevar por lo que estamos hartos de ver, aunque sea malo. No es mi género para leer, ya que últimamente intento hacerme con relatos más alegres, y más con la situación que tenemos ahora. Aun así me parece una trama muy intrigante. Un saludo

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  7. Buff qué historia más dura y difícil. Al principio da pena el personaje, pero luego la pena desaparece. Muy bien escrito, aunque no es una historia que creo que me gustase leer en estos momentos, que ya de por si son difíciles en algunos aspectos, ahora me apetece leer escritos más alegres...aunque en el futuro si que lo podría leer.

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  8. Hola!
    una historia dura y cruel, acorde a la vida que ha padecido el protagonista aunque al contrario que otras personas, ha dejado que el rencor y el odio lo consuman hasta convertirlo en un monstruo. En el fondo me da pena pero seres como este hay muchos sembrando el dolor por el mundo.
    Besos!!

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  9. Hola guapa
    Uff que historia! Tiene un poco de todo, te hace sentir mal pero después te pone los pelos de punta
    Super tenebroso ese ser!! Me ha gustado mucho como lo has hilado todo
    Un besazo

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  10. Hola, la verdad que no suelo hacer este tipo de historias, por qué no me identifico casi nada con él, de todas maneras creo que es demasiado para mi ja ja ja soy más mujer de lo más suave Gracias por la inspiración

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