La última pastilla de jabón

  La última pastilla de jabón Se desnudaba y observaba el jabonero, ya quedaba muy poco jabón, seguramente no le llegaría para completar una ducha. Abrió el agua caliente y la reguló hasta conseguir la temperatura ideal. Entró y cerró las puertas correderas, se metió bajo el agua y dejó que se deslizase por su cabeza y por su piel. Abrió los ojos para volver a mirar el jabón, le echó la mano y notó como se deshacía.  Mientras se enjabonaba intentando que le llegase para todo el cuerpo, pensaba que era hora de acabar con todo aquel dolor, habían sido días terribles, horas eternas, lágrimas encadenadas al tiempo que el corazón se encogía de dolor. Junto con el agua se deshacía el último regalo que su amado le había traído del viaje que lo cambió todo. Cuando la recibió creyó que era otro tipo de regalo, pues venía en una caja cuadrada con un lazo y bonito papel. Su olor a lavanda le recordaba las noches al lado del amor de su vida, a su mente le llegaron sensaciones de las caricias,

El poder del río

 

El poder del río

Mientras lo miraba reconocía que jamás en su corta vida había sentido gritar a su corazón. En esos momentos si todo el mundo se quedase callado cualquiera podría escuchar aquellos gritos de amor.

Todo comenzó una tarde de merienda junto al río, en aquel verano que sería el último que pasaría en casa de sus tíos, el próximo año se iría a estudiar fuera y ya todo cambiaría.

Toda la familia merendaba al lado de aquellas aguas que bajaban serenas y transparentes. Él llegó en su moto, haciendo más ruido del necesario, se quitó el casco y su cara quedó al descubierto, un rostro de niño malo. Se acercó al agua y se quitó la ropa quedándose con un bañador de rayas azules y blancas. Sin pensarlo se zambulló en aquellas aguas que lo acogieron como sirenas, abrazándolo y cubriendo todo su cuerpo. Ella le miraba desde el borde con la boca tan abierta que creía que acabaría por caerle la baba, pero no podía apartar los ojos de aquel cuerpo perfecto que nadaba arriba y abajo como el pez más experto.

Su corazón dejó de latir cuando se miraron, quiso esbozar una sonrisa y lo único que pudo hacer fue como un gruñido del que ella misma se avergonzó al momento. Él la invitó a bañarse, ella como un autómata se zambulló en el agua como si estuviera sola en el mundo, como si aquel río le perteneciese, como si una burbuja se apoderase de ellos dos.

Chapotearon, rieron, se miraron, se rozaron y la vida le cambió por completo, se había enamorado y tenía que ocultarlo, no sabía lo que él pensaba, no sabía si se burlaría de ella, la vergüenza la superaba.

El verano terminó y nunca le dijo lo que sentía, él tampoco lo hizo, pero a su manera disfrutaron juntos de aquellos pocos días, de aquel río, de aquella pradera, de aquel momento.

Nunca más se volvieron a ver, ella le lleva en su corazón como su primer amor, aunque no fuese reconocido, esperando que él sintiera lo mismo o que algún día en cualquier momento se volviesen a encontrar como expertos de la vida.


El poder del río

Comentarios

  1. Amor de verano, cuánta dulzura, cuánta belleza. Son inolvidables. Aunque nunca más se encuentren, en un rinconcito del corazón de ambos seguro que permanece.
    Precioso.

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  2. Es así, incluso con cuántos has vivido solo un momento y no lo olvidas jamás.
    Qué lindo lo has escrito.

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  3. Triste historia el primer amor nunca se olvida. Te mando un beso

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  4. que maravilloso escribes cuanto hay en tu mente creando constantemente palabras de vida

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    1. Me encantó el comentario de Mucha; "cuánto hay en tu mente creando constantemente palabras de vida".

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  5. Cuántas historias que nunca ocurren por no expresarse.

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    1. Estoy intentando entender esto. Haría una entrada de los comentarios de Cabrónidas, breves y plenos. Pero igual, voy a tratar de entender 😊

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  6. Pero qué linda historia, de esas que nutren el espíritu. De ilusión también se vive, y esto es real. Ellos se unieron ese verano y el resto del tiempo hasta que (soy optimista) se vuelvan a encontrar, será una ilusión alimentada de la frescura de esas lindas aguas y de lo que provocaron en sus interiores.
    Precioso Mar, precioso. Gracias, gracias 💕🌹💕🌹💕

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  7. Uy este río se merece una segunda parte, ayyy ese primer amor de verano.

    Abrazote utópico.-

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  8. Triste final, pero muy bonito ❤

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  9. Ese amor que nunca se sabrá lo que pudo ser, sólo porque ambos no pudieron quedarse en el mismo lugar, a la misma hora :(

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  10. ¡Hola!
    ese primer amor que se recuerda toda la vida... es una bella historia aunque quien sabe lo que pudo pasar si se hubieran dicho lo que sentian. A lo mejor es mejor que se quedara así y ahora sea un bonito recuerdo.
    Besos :)

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  11. Al principio era "oh, qué bonito, un flechazo en el momento más inesperado"...pero luego ese final que rompe el corazón por lo que pudo haber sido y se quedó es una historia fugaz,bb!

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  12. Lo que se dice un amor de verano, esos que quedan como un bonito recuerdo en el corazón, muy lindo relato.

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